Acerca de ūďć∑

ūďÉē Laura Huertas L√≥pez ūďÜł

En esta secci√≥n quiero presentarme un poco para que sep√°is qui√©n soy. En este caso voy a dejar la ciencia a un lado y voy a expresarme con toda libertad, sin reparos. 
Mi nombre es Laura Huertas, soy de Algeciras, ciudad de la provincia de C√°diz (Espa√Īa). Nac√≠ en 1991. Viajando un poco atr√°s en el tiempo, el origen de mi inter√©s por la cultura egipcia se remonta a edades que poco recuerdo. La raz√≥n por la que me entregu√© al sue√Īo de dedicarme a la egiptolog√≠a sin importarme sus dificultades quedan en mi incomprensi√≥n a√ļn, aunque una cosa s√≠ puedo deciros, es obvio lo que nos lleva a todos nosotros a maravillarnos por el Antiguo Egipto: que es impresionantemente bello.

A los siete a√Īos tom√© la decisi√≥n de dedicarme a ello profesionalmente. Mi familia y yo hab√≠amos ido a Sevilla por un d√≠a porque el trabajo de mi madre as√≠ lo requier√≠a. Mi padre me llev√≥ al alc√°zar de Sevilla, un conjunto de palacios de ensue√Īo de √©poca isl√°mica que me transport√≥ a otra dimensi√≥n. Mi padre, siempre muy embuido en las novelas de historia, me narr√≥ la de Al-√Āndalus mientras and√°bamos por los patios, salas y jardines del palacio. El lugar parec√≠a tener magia en el ambiente y entre las palabras de mi padre y mi imaginaci√≥n, literalmente tuve la impresi√≥n de viajar en el tiempo, de que mi padre y yo est√°bamos en otra √©poca.

Cuando salimos del palacio por la puerta trasera el ambiente cambi√≥ de repente y algo qued√≥ atr√°s. Recuerdo que mi padre y yo comentamos que aquella visita hab√≠a sido como un viaje en el tiempo. Las preguntas no cesaban de correr por mi cabeza y le pregunt√© a mi padre qui√©nes se dedicaban profesionalmente a estudiar todo aquello. Mi padre me respondi√≥ que los arque√≥logos e historiadores, y de ah√≠ vino a mi cabeza una pregunta espont√°nea: ¬ŅY los que se dedican a Egipto? -Los egipt√≥logos.

Y ahí empezó mi obsesión, al menos que yo recuerde. Desde entonces me aventuré a preguntarle a todo el mundo sobre los faraones y a leer todo lo que llegaba a mis manos.

Pasaba el tiempo y mi obsesi√≥n me llev√≥ a cansar a mis padres con la frase ¬ęll√©vame a Egipto¬Ľ. Pensando que la fiebre se me pasar√≠a, mi padre me dijo un d√≠a que a los 16 a√Īos.
Y los 16 a√Īos llegaron… la promesa estaba hecha y el viaje lleg√≥ por fin.

La semana y media m√°s feliz de mi vida hasta el momento: el encuentro con lo que me parec√≠a mi casa. El poder mirar al brillo de los ojos de la poblaci√≥n egipcia, escuchar los cantos del cor√°n por las calles, su olor caracter√≠sco, las sonrisas de los habitantes y los campos de cultivo llenaron mi coraz√≥n y me acogieron en un sue√Īo del que no quer√≠a despertar.

Pero como uno de los compa√Īeros de viaje dijo ¬ętodo lo que empieza, acaba¬Ľ.
En la puerta del aeropuerto de El Cairo no pude evitar plantearme el querer escapar y desaparecer para siempre entre tierras egipcias. Pero fue solo un pensamiento ¬ętengo que volver como egipt√≥loga¬Ľ-me dije.

El viaje en avión de vuelta ha sido lo que más me ha dolido en mi vida. Mientras que en el camino de ida a Egipto lloraba de felicidad e ilusión, el camino de vuelta se me clavó en el pecho tanto, que me puse enferma durante el vuelo. Tras varios días aun lloraba, y aun hoy no entiendo el por qué.

Tras terminar el bachillerato de humanidades me aventuré a Sevilla (qué casualidad), pero esta vez no para perderme en las líneas temporales de su alcázar si no para estudiar la carrera de historia.
All√≠ me introduje en mis primeras clases acad√©micas de lengua egipcia, form√© una asociaci√≥n para los alumnos interesados en la egiptolog√≠a y realic√© varios cursos sobre magia egipcia. Al mismo tiempo, en un par de veces me escap√©  al CSIC (Madrid) para estudiar varios cursos m√°s sobre diferentes tem√°ticas egiptol√≥gicas.

El cuarto a√Īo de carrera tuve el placer de hacer el Trabajo de Fin de Grado bajo la direcci√≥n del profesor Dr. Jos√© Miguel Serrano sobre uno de los temas que m√°s me apasionaba, la reina Hatshepsut.
Durante varios meses me sumergí de lleno en el estudio de esta fascinante reina, algo que me perseguiría hasta la Universidad de Liverpool.

Al terminar la carrera ya ten√≠a decidido y m√°s que decidido arriesgarme y lanzarme a Liverpool con una mano delante y otra detr√°s. No mir√© becas porque quer√≠a saber qu√© era trabajar y estudiar al mismo tiempo. Al haber sido una ni√Īa de estudios sent√≠a la carencia de saber lo que es moverse en el mundo laboral y buscarse el pan. Esa decisi√≥n me trajo experiencias de todo tipo que ya os contar√©, pero tras el esfuerzo de buscar empleo sin experiencia, como novata en un pa√≠s que no era el m√≠o, consegu√≠ un empleo y pude mantenerme. Tras aquello ech√© por fin la matr√≠cula para el m√°ster en egiptolog√≠a. El momento hab√≠a llegado, estudiar profesionalmente lo que m√°s me obseionaba. Y as√≠ lleg√≥. Un d√≠a, sentada en la cama tras haber obtenido mi aceptaci√≥n definitiva en la Universidad de Liverpool, mir√© a mi alrededor con los ojos de aquella ni√Īa y he de confesar que me asust√© de ver c√≥mo el pensamiento puede materializar nuestros deseos. El tiempo, desde luego, no era lineal, ten√≠a que ser algo inabsoluto en lo que el pasado y el futuro se entremezclaban teniendo efectos entre s√≠. 

La vida es un misterio y lo cierto es que como seres humanos somos mucho m√°s poderosos de lo que podamos imaginarnos. A veces pienso que tenemos un poder creativo que puede llegar a materializar los sue√Īos m√°s luminosos de nuestro coraz√≥n.

El m√°ster de egiptolog√≠a fue un t√ļnel que me ilumin√≥ y me introdujo de lleno al fabuloso y fascinante mundo de la ciencia. Gracias a profesores de una gran calidad me sumerg√≠ en el pensamiento cr√≠tico, el an√°lisis en base a la evidencia y la construcci√≥n te√≥rica de base s√≥lida. Mi manera de percibir el mundo se molde√≥ al razonamiento, y la egiptolog√≠a, como conocimiento cient√≠fico, nutri√≥ cada una de mis neuronas. La preparaci√≥n ofrecida por el sistema educativo ingl√©s, las experiencias variadas fuera y dentro de la universidad en tierras anglosajonas me transform√≥ como persona y me inspiraron nuevas ideas adem√°s de llevarme a crear mi ni√Īo, s√≠, ¬°ese! mi canal de YouTube.

Cómo fue que se me ocurrió hacer el canal es otra historia que podéis ver en uno de los vídeos (concretamente en el que celebrábamos los 1000 suscriptores). No se me podía olvidar YouTube a la hora de hablaros de mí en esta sección de la página porque YouTube, a día de hoy ya ha hecho muchas cosas por mí. Me ha hecho conocer a gente de ¡todo el mundo! interesada en mi misma pasión y me ha acercado a mundos que antes para mí solo existían en las páginas de los libros.


Adem√°s de conoceros a muchos de vosotros, YouTube me ayud√≥ y me sigue ayudando a aprender a ense√Īar, explicar, compartir y abrirme al mundo. S√≠, abrirme al mundo porque al compartir con vosotros y ser yo misma ante la c√°mara sucede lo inevitable, que el mundo exterior tambi√©n se abre a m√≠. ¬°Y ah√≠ surge la magia! ¬°El seguir aprendiendo! He de admitir por cierto, que si no fuera por YouTube no sabr√≠a que ense√Īar ¬°me encanta!

Ya con mi máster bajo el brazo, tras momentos muy difíciles pero momentos también muy divertidos y satisfatorios me embarqué en el doctorado. El mundo de la investigación es fascinante, pero más aun cuando tienes la suerte de aprender de personas cultas, apasionadas por su trabajo y buena gente.

¬°Y como doctoranda regres√© a Egipto!¬°para excavar! Los sue√Īos se siguen cumpliendo, como recompensa al esfuerzo y al trabajo. La clave para que se hagan realidad es tener fe, paciencia y darlo todo, porque todo es posible si pones todo tu coraz√≥n en ello. No puedo estar m√°s agradecida de poder formar parte de la misi√≥n espa√Īola que m√°s me ha fascinado desde mi m√°s tierna juventud: El proyecto Djehuty.
Regresar a Egipto rodeada de un equipo tan maravilloso y apender de todos ellos y de los egipcios, conocerlos, saber c√≥mo son y compartir tantas horas de trabajo con ellos me ha transformado ¬°a mejor!, of course! ¬Ņqu√© m√°s se puede pedir? 

Ah ¬°y que no se me olvide! ¬°La Escuela de Escribas! Mi escuela online donde ense√Īo lengua egipcia y escritura jerogl√≠fica a alumnos de todo el mundo. Sin duda mi trabajo m√°s preciado.

Si has le√≠do esto, te agradezco que formes parte de mi peque√Īa historia. ¬°Irek heru nefer!

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